El campeón de la categoría se quedó con el GP en Australia gracias al uso inteligente de los neumáticos blandos de Bridgestone.

Al igual que lo hicieron todos los pilotos, Button comenzó la carrera sobre los neumáticos intermedios luego de que una lluvia cayera en el Albert Park. Sin embargo él fue el primero en entrar a boxes para realizar el cambio a los neumáticos blandos para piso seco que luego uso de manera inteligente durante el resto de la carrera para conseguir el triunfo.
La misma estrategia fue la que usó el piloto de Renault F1, Robert Kubica, sorprendiendo a todos logrando el primer podio con su nuevo equipo. El piloto polaco a pesar de no tener una gran máquina pudo controlar su posición. El tercer escalón del podio lo ocupó el piloto de Ferrari Felipe Massa quien resistió durante gran parte de la carrera el constante acoso de su compañero de equipo Fernando Alonso.
La carrera comenzaba con el suelo mojado y como se preveía los incidentes no tardaron en sucederse uno tras otro. El líder de la carrera, Sebastián Vettel, abandonaba luego de un trompo provocado por el disco de su RB6 remarcando el mal momento por el que está pasando la escudería Red Bull. Un toque con Button relegaba a Fernando Alonso a las últimas posiciones, sin embargo el asturiano conseguía remontar ubicaciones en una demostración de manejo inolvidable hasta toparse con su compañero de equipo y lograr el cuarto puesto. Hamilton se tocaba con Mark Webber y tuvo que conformarse con un sexto puesto pese a tener un gran auto.
La heroica cuarta posición de Alonso le permite al piloto asturiano conservar la primera posición en el campeonato y a la escudería Ferrari posicionarse en la cima con 70 puntos.
En contraposición a la aburrida carrera de Bahrein, el Gran Premio de Australia le devolvió la emoción a la Formula 1. El próximo premio se disputará en Malasia el domingo 4 de abril.
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