Para Duendes había una sola manera de superar el trago amargo que significó la eliminación del Torneo del Interior y era no sólo hacer un gran partido ante SIC, el campeón de la Urba, sino también ganarle. Con un espíritu inquebrantable y una actitud que no supo de respiros, el verdinegro logró el objetivo.

Se impuso por un inapelable 50-30 y se metió en las semifinales del Nacional de Clubes, instancia en la recibirá a Hindú en el barrio Las Delicias (ver aparte).
Ayer, en Boulogne afloró la madurez de un equipo que no sabe de renunciamientos y que por ello tuvo su premio. Para lograr la conquista Duendes apeló a tres atributos clave: orden y buena utilización de la pelota en ataque, pero fundamentalmente actitud.
De los dos equipos, Duendes fue el que propuso el juego, mientras que su encumbrado rival tuvo como mayor virtud hacerle pagar cuanto error cometió. De hecho en el primer tiempo, el conjunto rosarino arrancó mejor y se puso en ventaja, pero el zanjero dio vuelta la historia cuando capitalizó dos errores de sendas pelotas recuperadas. Teniendo un poco más de obtención fue el mejor momento de SIC que, animado, se lanzó al ataque. Pero bastaron dos minutos para que Duendes pusiera las cosas en orden. Juan Imhoff salvó a su equipo de un try casi hecho y antes de que cierre el capítulo apoyó en el ingoal contrario, justo cuando el verdinegro contaba con un jugador menos por la amarilla a su hermano Guillermo.
Con un apretado 21-20 favorable a la visita, el entretiempo sirvió para refrescar conceptos. La paridad no dejó espacios a la especulación y en el complemento Duendes salió decidido a quemar las naves, mostrando una actitud tremenda que no mostró su rival. Juan Imhoff volvió a herir y a estirar las diferencias. Pero SIC de una nueva pelota recuperada se mantuvo a tiro. Duendes tuvo más hambre y fue por más, siempre apelando a su libreto: atacó a un SIC que comenzó a hacer agua cuando los rosarinos movían la pelota. Con una buena lectura de los medios, el equipo de Gastón Conde y Raúl Pérez fue manejando los hilos del partido y por ende del resultado.
Promediando el complemento, Juan Rapuzzi y Simón Boffelli llegaron al try y establecieron una diferencia que a SIC le fue imposible descontar. Con el partido liquidado, SIC no encontró variantes para devolver las gentilezas y vio como el campeón del Litoral le asestaba el golpe letal con un try penal (por un tackle alto a Juan Imhoff cuando éste ya estaba dentro del ingoal) que redondeó las cifras a un marcador del cual hoy hablará todo el país.
Duendes, el defensor del título, dejó en el camino a SIC, con todos sus pergaminos e historia. Lo hizo jugando un gran rugby y demostrando en la cancha porque es uno de los grandes de la Argentina.
Contra Hindú en su camino para defender la corona del Nacional de Clubes, Duendes deberá enfrentar a un viejo conocido. Es que el próximo sábado, por las semis, se medirá con Hindú, que le ganó a Cardenales por 25-24. En tanto, La Tablada, que venció a Belgrano Athletic por 26-16, visitará a La Plata, que derrotó a Santa Fe Rugby por 53-24.
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